Pese a que destacó la recuperación de la economía, después de la caída que tuvo en 2020, y el aumento del trabajo formal, el Presidente planteó: “Aún así no estamos contentos. Todavía hay un número muy importante de argentinos que no han logrado captar esa ventaja, esas ganancias que se están dando, porque la Argentina viene de un sistema muy desigual que algunos profundizaron”. En base a esto último, indicó que durante el macrismo creyeron “que el trabajo era un costo” y que, debido a eso, el salario real cayó 20 puntos. La Argentina gana relativamente, porque esos precios que crecen, son precios que crecen internamente”, sostuvo Fernández y ahí fue cuando apuntó a las empresas alimenticias. “Esta es una oportunidad que tiene la Argentina, no es que la tiene un productor o un empresario.

El presidente Alberto Fernández dejó un mensaje grabado este martes en la celebración por los 20 años de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), donde se congregan los principales empresarios del país, y destacó que en la Argentina la desigualdad sigue siendo uno de los grandes problemas. Lo hizo justo un día después de presentar el proyecto para gravar la renta inesperada, una iniciativa rechazada entre los participantes de ese evento.

En un discurso donde retomó las críticas a la gestión de Mauricio Macri, el mandatario repasó el contexto internacional marcado por la guerra entre Rusia y Ucrania, y apuntó a las productoras de alimentos por no “asociarse a los argentinos” y “desacoplar suficientemente” los precios externos de los internos, mientras que la inflación continúa como uno de los principales problemas de su gestión.

Pese a que destacó la recuperación de la economía, después de la caída que tuvo en 2020, y el aumento del trabajo formal, el Presidente planteó: “Aún así no estamos contentos. Todavía hay un número muy importante de argentinos que no han logrado captar esa ventaja, esas ganancias que se están dando, porque la Argentina viene de un sistema muy desigual que algunos profundizaron”.

En base a esto último, indicó que durante el macrismo creyeron “que el trabajo era un costo” y que, debido a eso, el salario real cayó 20 puntos. “Recuperar esos 20 puntos es un trabajo muy arduo”, se justificó.

Sin embargo, dijo que su gestión cumple con dos de los tres pilares que se fijaron en materia económica: aumento de la producción y del trabajo formal. “Pero nos está costando mucho terminar con la desigualdad, porque la desigualdad fue dada por esos años donde muchos perdían y pocos ganaban, donde la especulación financiera hizo millonarios a muchos, pero se llevó puestas 27.000 PyME. Debemos trabajar en eso”, indicó el Presidente.

El mensaje del Presidente en la celebración por los 20 años de la Asociación Empresaria Argentina

Entonces, planteó que algunos creen que en términos económicos la invasión rusa beneficiaría a la Argentina por la suba en el precio de los commodities, pero alertó de que eso no es tan así.

“Es una indecencia beneficiarse con una guerra en el siglo XXI. La Argentina gana relativamente, porque esos precios que crecen, son precios que crecen internamente”, sostuvo Fernández y ahí fue cuando apuntó a las empresas alimenticias. “No hemos logrado que nuestras productoras de alimentos se asocien al conjunto de los argentinos y desacoplen suficientemente los precios internacionales de los internos”, dijo.

Mientras el ministro de Economía, Martín Guzmán, será el encargado de clausurar el encuentro empresarial y en medio de la salida del Gobierno del titular de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, Fernández continuó haciendo énfasis en cómo impacta el contexto externo en su gestión.

Convencido de que el mundo ahora “revisa el sentido de la globalización”, el mandatario afirmó: “La desigualdad se profundiza ahora, cuando la falta de trigo preanuncia una crisis alimentaria de magnitudes jamás vistas. Hemos visto incendiarse enormes silos de trigo en Ucrania y eso solo se convierte en hambre que va a sufrir el sur, América Latina, África y Asia”.

En ese sentido dijo que la guerra está condenando a los países a un “mal presente, aún cuando sea posible que esté presagiando un gran futuro para la Argentina, si sabe aprovechar esta ventana”. Aseveró asimismo que, en caso de que eso pase, el país podría “dejar de exportar cereales o granos para alimentar animales” y comenzar a ser un gran productor de alimentos para seres humanos.

“Esta es una oportunidad que tiene la Argentina, no es que la tiene un productor o un empresario. Tenemos que aprender y reglamentar adecuadamente la distribución del ingreso, esa es la tarea pendiente”, sostuvo Fernández, que cerró, con aplausos medidos: “Espero contar con los empresarios y que entiendan la dimensión del problema que pasamos como parte del mundo, y que las oportunidades no sean para uno, sean para todos y todas quienes habitan la tierra argentina”.

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