Es que ahí hay cientos de miles de personas en esas convocatorias y en el resto de las provincias no

El cese de comercialización convocado por la mesa de enlace para este miércoles en contra del gobierno de Alberto Fernández congregará a diversas expresiones de la patronal agropecuaria, pero no logra cicatrizar las fuertes tensiones abiertas entre la dirigencia de las entidades convocantes y el ala ultra del ruralismo que –mechado entre autoconvocados y sociedades rurales distritales que sintonizan con el cambiemismo- cuestiona que el lockout se extienda “solo” por 24 horas.

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Una de las vertientes más beligerantes está radicada en el norte bonaerense, donde alrededor de una docena de rurales afiliadas a Carbap y CRA vienen exhibiendo recurrentes discrepancias con sus entidades madre. La extensión de la protesta fue otro de los detonantes que disparó las críticas a la mesa de enlace: “Hemos planteado internamente nuestras divergencias y muchas veces no somos escuchados, entonces, las planteamos públicamente para no ser responsables de cuestiones que son de mala praxis”, arremetió en diálogo con Letra P Raúl Víctores, dirigente de la Rural de San Pedro, quien, a pesar de marcar que son “muy críticos de la mesa de enlace”, aclaró: “Somos institucionalistas”.

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No obstante, las rurales del norte bonaerense están convocando en un punto distinto al que informan desde Carbap: “Por algunos pronósticos, vamos a hacer la asamblea en un lugar cerrado. Después decidiremos hacia dónde vamos”, expuso Víctores, quien, aunque insistió en que en esta ocasión “hay que dejar las divergencias a un costado”, recalcó que la medida tomada es “excesivamente tibia” e “inconsulta”. Estima que no fueron consultados porque no hubieran aprobado un día de paro de comercialización, porque “no sirve para nada”, sentenció

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Al analizar el criterio de la mesa de enlace para definir la duración de la protesta, el ruralista sampedrino –muy activo durante los cortes de ruta de 2008 en tiempos de 125- hundió el puñal: “No sé si es miedo, me parece que no están capacitados para estar donde tienen que estar y este es un momento muy difícil, es una tormenta con viento sur y olas muy grandes, tienen que haber buenos capitanes para manejar esto”.

Para los halcones del campo, la escalada de marchas contra el Gobierno tendría que haberse iniciado meses antes. Bajo esa tónica, el escuálido tractorazo del 23 de abril, con la mesa de enlace corrida de la organización, exacerbó la irritación de los ultras hacia las autoridades de CRA, Sociedad Rural, Coninagro y Federación Agraria. “Acá se desperdició una oportunidad magnífica que fue el 23A. Quienes conducen las instituciones desaprovecharon un momento histórico para iniciar la senda de un reclamo no solo sectorial, sino por este país que está al borde de la desaparición”, lamentó Víctores, quien apartó de las críticas a la oposición de Juntos por el Cambio: “Están trabajando como deben, no dejando pasar proyectos demenciales”, dijo

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El vicepresidente de Carbap, Pablo Ginestet, admitió que existen “diferentes criterios” dentro del ruralismo, defendió la mecánica de acción de las entidades y le bajó el volumen a la efusividad proveniente del norte provincial. “Siempre hay rurales, como las del norte, que actúan más en bloque. Pero tampoco es que ahí hay cientos de miles de personas en esas convocatorias y en el resto de las provincias no”, indicó.

Para el vice de Carbap, el productor agropecuario “no es de salir espontáneamente a manifestarse” y lo hace en casos puntuales como 2008, “cuando las retenciones fueron del 45%”. Ante eso, analizó: “Hoy el productor es consciente de la realidad del país y no está pensando en salir a hacer un cese o una manifestación al estilo 2008 o algo más. Hay que tener otros puntos en cuenta. En su mayoría abultada, las rurales que integran Carbap manifiestan que éste es el camino”..

Al subrayar que “la apatía del productor todavía no está a la altura de la calentura de los dirigentes”, Ginestet aseveró que “de nada sirve salir a hacer un paro de cinco días si después no lo cumple nadie. Todos tenemos que estar convencidos”. Y ahondó sobre el termómetro en el llano: “Hay rurales que tienen un pensamiento más fuerte de ir hacia algo más duro. En general, lo que vemos todavía en las entidades, es que no”. Con ese diagnóstico, el dirigente de Carbap estimó que la medida sirve para “ir visibilizando el problema”.

Entre los reclamos a visibilizar, Ginestet sostuvo que “el tema combustible fue el detonante”, pero que existe “una bronca acumulada en el sector, sumado al mal momento de la sociedad”. Y enumeró: “La incertidumbre en torno a los precios, la inflación, los múltiples tipos de cambio descontrolados, la falta de todo tipo de insumo producto de las restricciones a las importaciones y la falta de un liderazgo político claro”.

Sobre las medidas anunciadas por la ministra de Economía, Silvina Batakis, consideró que “puso un dejo de seriedad en algunas cuestiones fiscales” pero le cuestionó que diga “que el dólar está bien a este valor, que no hay que preocuparse por los dólares alternativos, cuando todos sabemos lo que pasa cuando la brecha es tan grande. En lo que más seriedad tenía que traer, no dijo nada”.

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1 thought on “El lockout no tapa la grieta entre entidades y ruralistas ultras

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