Pero no a Luis Brandoni, que filma con su amigo -sí, amigo- Robert De Niro Nada, la serie que dirigen Mariano Cohn y Gastón Duprat, y que estrenará Star+ en 2023. Y ellos empezaron a contarme sus próximos proyectos, uno que se concretó después, que es el de El encargado. A la hora de definir a Manuel, su personaje que es el protagonista de la serie, Brandoni comenta que “una de las características es que es un fanático de Buenos Aires. El verdadero amigo está cuando uno lo necesita, cuando quieren verse hacen lo imposible por encontrarse, que es la relación que tenemos con Robert. Un día me habló de los personajes que puede hacer y los que no, y yo le pregunté “¿A qué personajes les dijiste que no?” “Me ofrecieron hacer de Gardel.

Está entendiblemente cansado, pero contento, feliz. Rodar todos los días un promedio de 11 horas, a los 82 años, agota a cualquiera. Pero no a Luis Brandoni, que filma con su amigo -sí, amigo- Robert De Niro Nada, la serie que dirigen Mariano Cohn y Gastón Duprat, y que estrenará Star+ en 2023.

Robert de Niro y Brandoni se reconciliaron

Nadie habla oficialmente de la serie, ni los directores, pero Brandoni acepta dialogar con Clarín, en dos altos de las grabaciones.

“Menos mal que estoy bien de salud, porque es algo tremendo, la exigencia del trabajo es enorme” arranca sin que le pregunte nada sobre Nada. “Acabo de sentarme después de 11 horas de trabajo, y esto es todos los días, lo más barato son 10 horas. Y nos quedan 7 semanas. Por suerte estoy bien”.

El domingo 1° de mayo acompañó a De Niro al Museo Nacional de Bellas Artes. Foto RSFotos

Brandoni es Manuel, un crítico gastronómico en plena crisis, y el ganador de dos Oscar es Vincent, su amigo estadounidense que viene a Buenos Aires a presentar un libro de Manuel.

-¿Cómo nace el proyecto, o cómo llegaste vos a él?

-Mirá, nosotros logramos un acercamiento y afecto, tanto con Gastón (Duprat) como con Mariano (Cohn) muy lindo, muy cariñoso, muy cercano -él trabajó en Mi obra maestra, dirigido por Duprat, y en 4×4, por Cohn-. Y ellos empezaron a contarme sus próximos proyectos, uno que se concretó después, que es el de El encargado.

Con el director Gastón Duprat ya había trabajado en “Mi obra maestra”. En la foto, con él y Francella en Venecia. AFP

-Que protagoniza Guillermo Francella, y vos tenés un pequeño papel en esa serie.

-Sí. Eso se dio en una cena junto con Guillermo, apareció la idea de que yo hiciera un capítulo, como una participación especial, y Guillermo lo hiciera en el otro proyecto, que es Nada. La diferencia con la otra serie es que en ésta son solamente cinco episodios, pero demanda mucho trabajo. Ellos son muy laboriosos, muy cuidadosos y detallistas.

-¿Y cuándo entra De Niro en consideración para actuar en la serie?

-Cuando terminaron los libros. Yo tengo una relación de afecto personal con él, que nos vemos muy de vez en cuando. La última vez que nos habíamos visto fue en mi casa, acá de Buenos Aires, hace 6 años. (Cohn y Duprat) establecieron un contacto con el representante de De Niro, que quiso leer los libretos de la serie, y la verdad que los chicos trabajaron con un rigor profesional extraordinario. Los mejoraron mucho, hay varias versiones de los cinco capítulos. Yo me siento muy exigido y protegido al mismo tiempo.

Brandoni le dijo a Clarín que De Niro le contó que se negó a interpretar a Carlos Gardel “porque no sabía nada de él”.

A Rob lo conocí por intermedio de Lito Cruz. Lito lo vio en una obra de teatro en Nueva York -Cuba y su pequeño Teddy, de Reynaldo Povod-, que le gustó y compró los derechos. Y cuando la puso en escena aquí lo llamó a De Niro, y Bob se vino con un amigo al estreno. Allí lo conocí, y después nos vimos en Punta del Este, y en Buenos Aires. Sí, mi relación con De Niro viene por parte del pobre Lito.

Filmaba “Made in Argentina” con Marta BIanchi en Nueva York, y De Niro los invitó a pasar Nochebuena en su casa. Archivo

-Vos pasaste una Nochebuena en la casa de De Niro, en Nueva York.

-Pero fue porque estábamos filmando cerca de la fecha de Navidad Made in Argentina allá, unas escenas del final de la película en Nueva York. Y había un personaje que lo hacía un estadounidense, que paró en el mismo hotel que nosotros. El no vivía en Manhattan. La noche anterior habíamos estado ensayando, y después se fue a cenar a uno de los restaurantes de De Niro.

El le preguntó qué hacía en Nueva York. “Vine a hacer una participación en una película argentina”, le dijo. “¿Y quiénes están?”, le preguntó Robert. “Yo al único que conocí es a Brandoni”, le respondió. “Decile que me llame sin falta”, le ordenó De Niro.

Es que imaginó que yo iba a pasar la Nochebuena solo, y así fue como fui con Marta (Bianchi), que por entonces era mi esposa, y una de mis hijas a pasar la Nochebuena con él. Nos recibió como buen padre de una familia italiana.

Con Dady Brieva actuó en “4×4”, de Mariano Cohn, uno de los dos directores de la serie “Nada”. Archivo Clarín

-Así que se conocían, pero nunca habías trabajado, actuado con De Niro.

-Nunca. Debutamos el martes, porque el lunes cada uno filmó sus escenas en la misma casona, pero por separado. Es un gusto, él es un gran profesional, una persona encantadora, deliciosa, es todo, por decirlo de alguna manera.

Brandoni le enseñó las señas del truco a De Niro. Y lo había recibido en su casa de la calle Suipacha en su visita anterior, en 2016. EFE

-¿Hay algo que te haya sorprendido de De Niro, en su forma de trabajar, de actuar?

-La disposición que él tiene para el trabajo. Está acostumbrado a trabajar muchas horas, y ésta es una experiencia nueva para él. El nunca hizo una serie de televisión, así que está debutando, y no deja de ser una novedad. Hoy lo pude comprobar, es muy respetuoso, acepta sugerencias tanto de compañeros de elenco como de los dos directores, es un gusto trabajar con este hombre.

Vamos a ver si hacemos una segunda versión, una secuela o segunda temporada, y nos vamos a filmar a los Estados Unidos… Es una fantasía, vamos a ver cómo termina esto, pero son muy buenos los libretos.

A la hora de definir a Manuel, su personaje que es el protagonista de la serie, Brandoni comenta que “una de las características es que es un fanático de Buenos Aires. Te doy un ejemplo. El mantiene una conversación con su hija, que está en Londres, por teléfono, y ella se queja. ‘No te encuentro nunca en tu casa’, le dice, y mi personaje le responde ‘Mi casa es Buenos Aires, siempre estoy en mi casa’. Te digo que se va a lucir la ciudad en la serie”.

Su hija -una voz en el teléfono, en principio- será Cecilia Dopazo. “Por suerte voy a volver a trabajar con ella, después de muchos años. Era también mi hija en Mi cuñado”, rememora y se acuerda de la tira con Ricardo Darín, en los años ’90 por Telefe.

Con Ricardo Darín en “Mi cuñado” (1991). Ahora vuelve a trabajar con Cecilia Dopazo, de nuevo su hija en la ficción.

Volviendo a Manuel “es un bon vivant, un hombre muy bien relacionado socialmente. Un poco estrambótico -concede-. Ha hecho muchas cosas en su vida, en sus últimos años se ha convertido en un crítico gastronómico prestigioso, y ha publicado muchos libros exitosos. Es un tipo de carácter difícil, y si me preguntás el género de la serie podríamos decir que es una comedia, pero es un personaje más bien curioso, con muchos amigos.

Y si vive solo es porque se separó hace muchos años. Tenía una empleada que era una especie de gerente en su casa, y con la muerte de ella se le pierde media vida, porque no sabe hacer un huevo frito este experto en gastronomía”.

“Hay muchos personajes de Buenos Aires en la trama. Y él, Vincent -o sea De Niro- lo explica, lo habla al público, lo cuenta. El es un periodista y escritor estadounidense muy célebre y exitoso, y parece que lo que se vio este martes, que debutamos trabajando juntos… El comentario de nuestros dos directores era que se veía que había afecto sincero y que efectivamente los dos personajes eran amigos.”

Robert De Niro y su primera salida en la noche de Buenos Aires. El actor sale del hotel Jardín Escondido. RS FOTOS

“Mi personaje, Manuel, dice ‘Un amigo no es una planta: no hay que regarlo todos los días, cuando está, está, está siempre’. El verdadero amigo está cuando uno lo necesita, cuando quieren verse hacen lo imposible por encontrarse, que es la relación que tenemos con Robert. La última vez que nos habíamos visto había sido en mi casa de la calle Suipacha, y él se trajo su cámara de fotos para retratar el momento”.

-Tu primer reencuentro con De Niro fue el domingo, un día antes de comenzar a rodar.

-Sí, que nos acercamos al Hotel Four Seasons, y por la tarde fuimos al Museo Nacional de Bellas Artes.

Este verano Brandoni estaba en Mar del Plata con la obra “El acompañamiento” cuando hizo un Zoom con De Niro… E. Fernández

-¿Y cuánto hacía desde la última vez que habían hablado?

-Fue este año. Yo estaba haciendo temporada en Mar del Plata (con El acompañamiento) y tuvimos un encuentro vía Zoom con él.

-¿De qué hablaron?

-Y, conversamos bastante sobre este proyecto. Yo quería saber cuánto le interesaba venir, y me di cuenta de que muchísimo. Ha venido con su novia, Tiffany, y con su hija más pequeña, de 10 años, y la verdad es que está encantado. A él le gusta Buenos Aires desde hace muchos años. Hemos pasado algunas tardes, y algunas noches, muy entretenidas.

“A (De Niro) le gusta Buenos Aires desde hace muchos años. Hemos pasado algunas noches, muy entretenidas…”. Martín Bonetto

-No tienen mucho tiempo libre como para verse fuera del rodaje.

-Noooooo. No es fácil para mí, ni para él. Todo se trabajó con una anticipación grande y por suerte coincidieron las cosas, él no tenía por estas fechas otra filmación. Pero las ganas que tenía de estar acá… Tenés que preguntarles a los muchachos (por Cohn y Duprat). Está muy contento.

El plan de rodaje de Nada fue bastante apretado en las seis jornadas que estuvo De Niro. “Mañana -nos decía Brandoni el martes, en el primer encuentro que tuvimos; el segundo fue el viernes- tenemos una citación a las 6.10 de la mañana. Hay una escena global de la serie que es complicada de filmar, pero creo que esta serie nos va a acercar mucho más con Rob”.

Brandoni estuvo de festejo por estos días. “Estuve de cumpleaños, no mío, sino de mi vida profesional. El lunes 2 de mayo cumplí 60 años de haber debutado profesionalmente. Fue en el Teatro Coliseo, el 2 de mayo del ’62, con la obra El novio (The Boyfriend)”, comenta, antes de lanzarse a recordar anécdotas frescas de este rodaje.

Brandoni cumplió el mismo día que empezó el rodaje de “Nada” 60 años con la actuación. Foto: Andrés D’Elia

Anécdotas del rodaje

“Lo que puedo decirte que más me impresionó de De Niro ocurrió el martes. Ese día nos encontramos frente a frente, sentados a una mesa en una parrilla, y empezamos el diálogo de los personajes. ¿Y sabés qué? Después de un rato, cuando pasaron algunas tomas, me di cuenta de que era la primera vez que trabajaba con él, y me sentí cómodo, pero cómodo como si fuéramos compañeros de trabajo ya de otras oportunidades”.

“Es un profesional muy serio y cuidadoso, no le preocupa cuántas tomas hagamos, no se fastidia por nada. Y nos permitimos, de pronto, hacer algún agregado, alguna cosa que se nos ocurre y lo consultamos con los directores, y si lo llevás a cabo o no después, no importa. Pero ésta es la primera vez que trabajo con él, y en este aspecto me llevo una gran alegría.

De Niro y la parrilla Lo de Omar, donde se sentó a una mesa y filmó por primera vez con Luis Brandoni, el martes 3.

-Este sábado ya regresa a Nueva York.

-Mañana (la entrevista se terminó ayer, viernes) se va, y no solo yo, o los directores lo vamos a extrañar. Lo van a extrañar los miembros del equipo técnico, que están encantados de la vida con este hombre sencillo y tan aplicado al trabajo, que dice que sí a todo, y que si se presentan algunos problemas de horario, no se preocupa. Me queda la mejor impresión de él.

Nos entendemos con una enorme facilidad, y lo que se expresa en la cámara es que la gente puede creer rápidamente que nosotros somos amigos en la ficción como lo somos en la vida real. Parece ser que es verosímil en la pantalla.

Brandoni ahora está rodando en La Boca. El decorado es la casa de Manuel, su personaje, y Vincent “viene a vivir, se hospeda en mi casa los pocos días que está”, aclara como si hiciera falta.

De Niro el miércoles 4, al ingresar al Faena Art Center, donde su personaje presenta un libro de Manuel (Brandoni). RS Fotos

-¿En qué idioma hablás vos con De Niro?

-En italiano, yo hablo muy poco el inglés, él entonces me habla en italiano, y anda bastante con pretensiones de hablar castellano reiteradamente -se ríe-.

-¿Y de qué temas hablan, cuando no están en plena toma?

-Me entiendo muy bien con él, siempre hemos hablado de la profesión, también cosas que le han gustado y otras que no en su carrera profesional.

-¿Por ejemplo?

-Le he preguntado qué cosas le han gustado hacer y qué cosas no. Un día me habló de los personajes que puede hacer y los que no, y yo le pregunté “¿A qué personajes les dijiste que no?” “Me ofrecieron hacer de Gardel. Y yo no sé nada de Gardel, no sé quién era, cómo era. ¿Y cómo voy a hacer a alguien que existió de verdad, de manera seria…?”.

Cuando le saco el tema de la supuesta rabieta que se habría agarrado con el visitante ilustre por otras también supuestas llegadas tardes de De Niro al set de rodaje a la mañana, Brandoni casi que me corta en seco.

“Es un disparate, un despropósito indigno. No solo no hemos discutido, De Niro tampoco ha manifestado un disgusto por nada, como que haya faltado algo, ni siquiera un vaso, o porque haya aparecido donde no debía. Es una patraña. Sería bueno, si me permitís una sugerencia, que le hicieras una nota al equipo técnico, después que se haya ido De Niro, para que saques conclusiones y datos interesantes, sin que estén los directores, ¿eh?, para saber qué piensan todos de este señor.

Es una persona que vale la pena considerar, muy buena gente, con lo que hizo aquella Nochebuena, ya te das una idea.

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