El Gobierno espera la última venia del directorio. Cómo será desde ahora la relación con el staff. A fines de junio tendrá lugar la primera revisión de objetivos: qué déficit, reservas y emisión monetaria deberá mostrar el Ejecutivo para contar con los desembolsos

Superada la instancia parlamentaria, el acuerdo con el FMI se encamina a su aprobación definitiva por parte del directorio del organismo, que lo rubricará el viernes 25 de marzo, luego de acordar con el ministro de Economía, Martín Guzmán, la prórroga hasta el jueves 31 de los vencimientos que, por un total de USD 2.782 millones, la Argentina debía afrontar el lunes 21 y el martes 22. Se dio así tiempo a los procedimientos administrativos, para evitar cualquier posibilidad de mora o atraso por parte de la Argentina.

Aprobado el acuerdo quedará establecida una hoja de ruta económica para los próximos años con metas fiscales, monetarias y de reservas, condicionalidades, políticas paralelas a los objetivos macroeconómicos, desembolsos, evaluaciones de desempeño trimestrales y, muy posiblemente, revisiones sobre algunas de las variables macro que fueron rubricadas y que, sin haber arrancado oficialmente el programa, ya quedaron viejas, como la proyección de inflación o el horizonte de subsidios.

Comenzará de esta manera una carrera de tres niveles, una bitácora de dos años y medio de duración que transitará por tres vías paralelas. Las tres forman parte de lo que se negoció con los técnicos del organismo, pero tendrán niveles de exigencia y de condicionalidad distintos. Por un lado, las metas concretas de déficit primario, acumulación de reservas y financiamiento monetario desde el Banco Central al Tesoro.

Por otro, una batería de medidas que acompañan e influyen en esos objetivos: la principal es el del aumento de las tarifas y la reducción de subsidios. Y, en tercer lugar, un grupo de iniciativas más generales: impositivas, legales, previsionales o de regulación bancaria, entre otras.



El Gobierno admitió en las últimas horas que no tiene los dólares para afrontar el doble vencimiento de capital que registra el calendario de devolución del Stand By de 2018. Son, según cifras actualizadas, 950 millones de dólares el lunes y USD 1.835 millones más el martes. En total, USD 2.785 millones.

Solo podría afrontarlo, reconocen, con el primer desembolso en agenda que llegaría al Tesoro una vez que tenga lugar la última luz verde a la negociación, por parte del board del FMI el próximo viernes. Comenzará así la dinámica de envío de fondos que, automáticamente, luego regresarán a Washington para cubrir los vencimientos sucesivos.

El primer desembolso sería de 7.000 millones de DEGs, lo que representaría un primer giro de 9.764 millones de dólares (estimación de la Oficina de Presupuesto del Congreso) y alcanzaría para cubrir los vencimientos a pagarle al organismo en los próximos tres meses y del que incluso quedaría un saldo de USD 6.200 millones en las reservas del Banco Central.

Leave a Reply